Preparándose para una sesión de clase

Traducción de: Alejandro Franco (APS Member, Northern Catholic University)
Correo: alejandro.franco.j@gmail.com

Traducción de:

Alejandro Franco (APS Member, Northern Catholic University)

Correo electrónico: alejandro.franco.j@gmail.com

“Cuando una tarea se hace con anticipación, es fácil. Cuando se hace de manera apresurada y sin cuidado, tiene que ser difícil". (Cleary, 1989, p.5)

Hay mucho por ganar cuando se prepara una sesión de clase contemplando meditativamente qué funciona bien, los errores previos cometidos, la naturaleza y necesidades de sus estudiantes, y las metas para la sesión. Este proceso es diferente e independiente de la preparación habitual del contenido. Reconocemos, sin embargo, que las realidades de la academia con frecuencia impiden este proceso, y no culpamos a los profesores que no pueden prepararse antes de cada sesión de clase, por ideal que esto pueda ser. Con frecuencia, los profesores salen apresurados de una reunión, tuvieron un retraso para llegar al campus por problemas familiares, o estaban ocupados escribiendo y miraron el reloj un poco tarde. Ahora tienen una clase para enseñar, y en los pocos minutos que quedan, si es que los hay, la preparación “ideal” es difícil. Algunos profesores podrían pensar sobre sus clases una vez a la semana, otros podrían hacerlo incluso con menos frecuencia. Para estimular y ayudar tales esfuerzos, presentamos los tipos de preparación que los profesores podrían realizar antes de una sesión de clase. De manera interesante, no encontramos nada en la literatura sobre enseñanza acerca de la preparación para sesiones de clase individuales. Contenido intelectual: hallazgos, ideas, teoría, metodología, personas, y similares. Ya sea que la sesión de clase incluya una clase magistral, discusión, o trabajo en grupos pequeños, un profesor debe estar familiarizado con el contenido intelectual del día. Los profesores nuevos con frecuencia trabajan más duro en esto, ya que los profesores experimentados podrían requerir una revisión mínima. Sin embargo, una lectura cuidadosa de las notas de la clase magistral del día o de los puntos para la discusión podrían iluminar detalles previamente pasados por alto u olvidados. Recomendamos esta práctica, sin importar el nivel de experiencia del profesor. Pensamos que son igualmente importantes los propósitos a los cuales apunta el contenido. Preguntas como las siguientes deberían ser consideradas y priorizadas, luego de lo cual deberían tomarse decisiones.
  • ¿Por qué estoy considerando este material en este momento del semestre? ¿Qué "... vínculos, sombrillas y marcos..." (Gleitman, 1984, p.425) pueden enfatizarse? ¿Cómo voy a promover la transición de este contenido con el anterior y el siguiente?
  • ¿De qué manera la clase de hoy ayudará a los estudiantes en el cumplimiento de las metas del curso tal como se estipularon en el programa? ¿Qué temas del curso podrían ser tratados o discutidos?
  • ¿Por qué el contenido de este día es importante y cómo voy a convencer a los estudiantes? ¿Quiero preguntarles por su importancia?, y, ¿cuánto debería invertir haciéndolo?
  • ¿Cuál es el punto más importante en el que quiero hacer énfasis hoy? ¿El segundo más importante? ¿De qué manera puedo comunicar mejor la importancia de estas ideas?
  • ¿Existe un componente emocional en la clase que se va a realizar?  ¿Cómo preveo que se sentirán los estudiantes, y de qué manera quiero que ingresen a su mundo afectivo?
  • ¿De qué manera se relaciona esta clase con la vida de los estudiantes? ¿Existen temas que deberían ser especialmente relevantes con lo que experimentan ellos, sus amigos, su familia y sus compañeros?
  • ¿Es esta una buena clase para que los estudiantes generen ejemplos o metáforas? Ambas son formas poderosas para articular los materiales del curso. ¿He tenido éxito anteriormente al pedir que los estudiantes hagan esto?  ¿Qué tanta preparación y de qué tipo requerirán para desarrollar buenos ejemplos?
  • ¿Cómo voy a concluir la clase y preparar a los estudiantes para la siguiente?
Haciendo una clase fresca - el profesor "en el momento" Usted estará más enfocado y con más energía si se enfoca en lo que hará hoy. "...Cuando piensa en que va a estar en ese trabajo para siempre, es allí donde comienzan los problemas" (Cleary, 1999, p. 86).  La fatiga desvanece y las distracciones desaparecen cuando los profesores se concentran solamente en el presente. Existe un adagio aplicable desde la psicoterapia: "si el terapeuta está muerto o no está presente psicológicamente, el tratamiento no funcionará bien". ¿Qué pueden hacer los profesores para permanecer frescos, enfocando su atención en la tarea que tienen a la mano, y comunicando entusiasmo a sus estudiantes?  ¿Cuántas veces puede el profesor enseñar sobre Milgram, Pavlov, Asch, o Erikson antes de que muera su cerebro?  Si usted está aburrido, ¿qué puede esperar de sus estudiantes? Imagine que usted es un estudiante en su propia clase y que esta es la primera vez que va estar expuesto al material del día. ¿Qué esperaría? ¿Qué tema lo "apasionaría" o lo confundiría?
  • Imagine usted está enseñando la clase de hoy por la primera vez. Manténgase en contacto con las "maravillas" de la psicología. Recuerde el temor, satisfacción, esperanza, aprecio, y revelación que sintió cuando enseñó por primera vez. No debería ser "trabajo" enseñar la clase siguiente, tampoco debería ser un problema o un trabajo pesado (Carroll, 2004).  Tales pensamientos y sentimientos obstaculizan el propósito y resolución de los profesores.
  • Suponga que está realizando una experiencia de revisión de la enseñanza por pares, ¿qué consejo o pensamiento sobre la clase de hoy recomendaría a su colega si usted fuera el par evaluador? ¿Cuáles serían sus fortalezas y debilidades?
  • Recuérdese a usted mismo que en la clase nadie puede enviar correos electrónicos y que no se pueden hacer llamadas telefónicas -su única obligación es enseñar. Esta parece ser no solamente la más importante tarea del día, sino además la más enfocada y menos interrumpida, y, además, usted estará realizando una sola actividad al mismo tiempo.
  • Obtenga vitalidad. Salga al exterior, incluso si sólo quiere caminar alrededor de su edificio por unos pocos minutos. ¿No está cansado de su oficina de todas formas? Es asombroso constatar de qué manera el ver las cosas desde una perspectiva física diferente puede cambiar el estado de ánimo propio. Si usted tiene energía, usted lo podrá llevar a sus estudiantes. Si el tiempo es corto, unos pocos ejercicios breves (flexionar los brazos, hacer sentadillas, etcétera.) puede hacer que la sangre fluya antes de la clase.
  • Dependiendo de cómo le haya ido durante el día, usted podría desear recomponerse. Apague las luces de su oficina por unos pocos minutos. Respire lenta y profundamente, medite, ponga la mente “en blanco”. Disfrute la quietud. La enseñanza nos pide que debemos dar mucho a otros; necesitamos dar algo a nosotros mismos. Trate de estar sosegado al menos una vez al día en su trabajo.
  • Ejercite su voz, especialmente si es una clase grande.
Aprendiendo de la experiencia Recuerde sus experiencias previas enseñando la misma temática y trate de repetir las buenas.
  • Si la clase estuvo "bien", ¿qué fue lo que hizo que estuviese así? Si usted o los estudiantes no estuvieron contentos con la sesión de clase, ¿qué es lo que no estaba funcionando? ¿Qué podría haber funcionado?
  • ¿Está usted haciendo algo diferente hoy de la forma en que lo hacía en el pasado? Si es así, preste especial atención a la forma en que los estudiantes responden y solicite a varios de ellos que le den sus opiniones luego de clase.
  • ¿Necesita desacelerarse? ¿Está usted apresurado? Recuerde que “más” no es necesariamente “mejor” y que el material apresurado puede no proveer la profundidad o las bases que usted esperaba.
  • ¿Previamente ha experimentado el aula de clases como deprimente o desarticulada para su estilo enseñanza? ¿Podría ser asignado a un aula diferente?
Cuidado con la habituación La mayoría de los profesores enseñan a partir de sus fortalezas. El “animador” cuenta historias y clases magistrales a una clase cautivada; la “porrista” utiliza grupos de discusión, moviéndose de grupo en grupo de estudiantes, apoyando su trabajo e impulsándolos; y el “perfeccionista” invierte horas en diapositivas de Power Point brillantes y detalladas (usualmente demasiadas). No importa la forma en que usted enseñe, tenga presente que los estudiantes se habitúan a su método de presentación. La variedad es el condimento de una buena enseñanza. Cambie el ritmo y su estilo de enseñanza.
  • Si utiliza típicamente diapositivas Power Point, realice algo diferente para una clase de vez en cuando.
  • Si usted siempre se para en el centro del salón, muévase a un sitio diferente.
  • Si usted utiliza un proyector de acetatos, siéntese en otro lugar de la clase y permita a uno de sus estudiantes que escriba los puntos importantes en el acetato en la medida en que usted los aborda. (A los estudiantes les encanta esto y uno de sus compañeros puede tomar notas por ellos.)
  • Cuente una historia relevante de su propia vida que podría evocar historias de parte de los estudiantes.
  • Si le gustan las clases magistrales, incluya algún trabajo grupal de vez en cuando.
  • Es tiempo para una demostración, ¿tal vez incluyendo a los estudiantes?
  • Aproveche el momento. Si el clima es agradable y los estudiantes tienen ropa informal, ¿su comportamiento se relaciona de alguna forma con el contenido del curso (por ejemplo, conformidad, esperanza)? En una ocasión, cuando estaba enseñando sobre la anorexia, le pregunté a una atleta estudiante cuánto pesaba. Ella no respondió. Todos los hombres de la clase fueron voluntarios para adivinar su peso. Su negativa llevó a una discusión sobre las presiones culturales que las mujeres experimentan, el poder y la privacidad del peso, y las medidas corporales, haciendo más claro de qué manera los trastornos de la alimentación pueden ocurrir y cómo se mantienen.
Estudiantes Las clases tienen la tendencia mezclarse y desenfocarse al mismo tiempo. Una clase puede estar bien, mientras que otra puede no ser tan divertida para enseñar. El que a veces se siente perdido es el público (Gleitman, 1984): los estudiantes a quienes enseñamos: personas con diferentes necesidades, problemas y éxitos.
  • ¿Cuáles estudiantes ese día podrían requerir atención? ¿Quién es miembro de un equipo deportivo, por ejemplo, que se merece reconocimiento por el desempeño en el equipo?
  • ¿Qué estudiantes dicen muy poco o nada en toda la clase? ¿Hay alguien en particular a quien usted quisiera preguntarle antes de la clase "¿cómo va el semestre?"?
  • ¿Existe un problema que deba ser tratado directamente (por ejemplo, el desempeño de un estudiante en un examen, la asistencia a clases, la falta de preparación de los estudiantes para la clase o la ausencia de preguntas)?
  • ¿Lo han buscado los estudiantes en horas de oficina para hablar sobre su desempeño académico? ¿Alguno de estos estudiantes requiere realimentación o apoyo cuando se  devuelven los exámenes o trabajos? ¿Algún estudiante merece un cumplido por su desempeño?
  • ¿Se le han acercado los estudiantes acerca de asuntos personales -una enfermedad propia o de un familiar, un amigo que recientemente intentó suicidarse, problemas familiares, y así sucesivamente? ¿Necesita chequear cómo les está yendo e indagar si requieren hablar con usted?
  • ¿Ha llegado temprano a clase y se ha sentado en la última fila para hablar con los estudiantes que siempre están más lejos? Ingresar en su mundo físico es interesante y con frecuencia gratificante para ellos.
  • ¿Usted comienza la clase con el contenido o con otros temas? ¿Requiere preguntarle a la clase en conjunto cómo les está yendo en el curso? ¿Existen formas en que usted podría establecer un sentido de meta común y “unidad” en el curso (por ejemplo, un sentido de comunidad)?
Enseñar teniendo en cuenta los ritmos del semestre (Duffy & Jones, 1995) Los semestres se pueden relacionar con las campañas militares. "Al comienzo... la moral es alta, luego de un momento comienza a disminuir, y al final se ha ido" (Tzu, 2003, p. 65).  Los semestres también son como una composición musical. Tienen diferentes ritmos y energía a lo largo del curso. Si usted puede mantenerse sintonizado con los ritmos del semestre, podrá conducir su enseñanza de manera acorde. Por ejemplo:
  • Si usted está cansado, entonces sus estudiantes probablemente también lo estén. ¿Hay algo que pueda hacer ese día que sea especialmente divertido o que requiera un menor trabajo intelectual, para lo que Duffy y Jones (1995) llaman "sacudir el letargo" (p. 159)?
  • Si el clima es muy bueno, especialmente cuando esto es inusual (por ejemplo, la primavera en Wisconsin, cuando a veces hay nieve hasta la última semana del semestre), entonces actúe en consecuencia con el día.  Termine la clase un poco antes (recuerde, el contenido, luego de cierto punto, puede ser el obstáculo más grande para la buena enseñanza), realice la clase afuera, lleve a cada estudiante una flor, abra por completo las ventanas del salón (¡asumiendo que éstas existen y que pueden ser abiertas!), o rinda tributo al día de alguna forma.
  • Revise la forma en que diseñó el curso. ¿Se ha presentado el material más importante cuando los estudiantes están en su punto de rendimiento más bajo? Mueva la secuencia o anote que algo debe cambiarse para el siguiente semestre.
  • ¿Ha elegido el día correcto para buscar la realimentación de los estudiantes que ha planeado (por ejemplo, con un escrito tipo ensayo de un minuto)? Si los estudiantes están ansiosos sobre un examen que tienen pronto, tal vez usted debería hablar sobre el examen y su preparación, ahorrando algo que usted ha planeado para otro día.
Los detalles son importantes Además del énfasis en el contenido, la presencia, las emociones, atrapar el momento, y similares, una buena enseñanza también reside en los detalles. Estas minucias pueden ser mejor atendidas directamente antes de la clase. Considere con atención a lo siguiente:
  • No olvide llevar líquidos para aclarar su garganta seca cuando esté hablando.
  • Recuerde su memoria USB, baterías extra y otros apoyos tecnológicos.
  • Siempre traiga copias extras del programa del curso, la descripción de las tareas, y otros lineamientos. Es mucho más fácil dar uno al estudiante que recordar enviarlo por correo electrónico más adelante o traerlo la próxima clase.
    • Traiga un pequeño bloc de hojas rayadas a cada clase. Considérelo como una "lista en tiempo real" en la cual usted podrá anotar 1) cosas que debe traer a los estudiantes (por ejemplo, artículos de revista, libros); 2) estudiantes que vinieron en las horas de oficina o hablaron sobre la necesidad de un tutor, con el deseo de tener un mejor desempeño en el curso, o porque no pudieron presentar un examen; y 3) una compilación de otras peticiones e información acerca de los estudiantes. Revisar esta lista en tiempo real antes de la clase le permite hablar con los estudiantes sobre sus estudios, semana, semestre, y sus vidas. Incluso en una clase grande de cientos de estudiantes, los profesores pueden lograr una relación más personal y pueden prestar más atención a sus estudiantes.
  • Llegue a clase temprano para chequear que los aparatos tecnológicos estén trabajando y para hablar con los estudiantes.
Conclusión La preparación para las sesiones de clase es un hábito que vale la pena cultivar. Esperamos que le sirva tanto a ustedes cómo nos ha servido a nosotros. Referencias y lecturas recomendadas Carroll, M. (2004). Awake at work: Facing the challenges of life on the job. Boston: Shambhala. Cleary, T. (Translator). (1989). Zen lessons: The art of leadership. Boston: Shambhala. Cleary, T. (Translator). (1999). Code of the Samurai: A modern translation of the Bushido Shoshinshu of Taira Shigesuke. Boston: Tuttle Publishing. Duffy, D. K., & Jones, J. W. (1995). Teaching within the rhythms of the semester. San Francisco: Jossey-Bass. Gleitman, H. (1984). Introductory psychology. American Psychologist, 39, 429-437. Prégent, R. (1994). Charting your course: How to prepare to teach more effectively. Madison, WI: Magna Publications. Tzu, S. (2003). The art of war. San Francisco: Long River Press.
Barry Perlman es un Profesor Universitario del Departamento de Psicología de la Universidad de Wisconsin - Oshkosh.  Ha enseñado por más de 31 años y ha editado los “Tips de Enseñanza” durante 13.  Lo ha cautivado el hecho de que algo que los profesores hacen con tanta frecuencia y regularmente reciba tan poca atención investigativa o narrativa en la literatura. Lee I. McCann es un profesor universitario en la Universidad de Wisconsin-Oshkosh, donde ha enseñado por más de 40 años. Es coautor del libro: Reclutando buenos profesores universitarios: consejos prácticos para una búsqueda exitosa (1996, Anker) y coeditor de Lecciones Aprendidas: consejos prácticos para la enseñanza de la psicología (1999, Asociación para la Ciencia Psicológica), Lecciones Aprendidas: Consejos prácticos para la Enseñanza de la Psicología. Vol. 2 (2004, Asociación para la Ciencia Psicológica), Voces de la Experiencia: Charlas memorables del Instituto nacional para la Enseñanza de la Psicología (2005, Asociación para la Ciencia Psicológica), y de la columna sobre Tips de Enseñanza de la revista "Observador" de la APS.

References and Further Reading:

Carroll, M. (2004). Awake at work: Facing the challenges of life on the job. Boston: Shambhala.

Cleary, T. (Translator). (1989). Zen lessons: The art of leadership. Boston: Shambhala.

Cleary, T. (Translator). (1999). Code of the Samurai: A modern translation of the Bushido Shoshinshu of Taira Shigesuke. Boston: Tuttle Publishing.

Duffy, D. K., & Jones, J. W. (1995). Teaching within the rhythms of the semester. San Francisco: Jossey-Bass.

Gleitman, H. (1984). Introductory psychology. American Psychologist, 39, 429–437.

Prégent, R. (1994). Charting your course: How to prepare to teach more effectively. Madison, WI: Magna Publications.

Tzu, S. (2003). The art of war. San Francisco: Long River Press.

Observer Vol.20, No.3 April, 2007

Leave a comment below and continue the conversation.

Comments

Leave a comment.

Comments go live after a short delay. Thank you for contributing.

(required)

(required)