Teaching Current Directions

Enseñando Tendencias Actuales en Ciencia Psicológica

Traducción de: Alejandro Franco (Portal de formación iPsicologia.com)
Correo: alejandro.franco@ipsicologia.com

Dirigido a la integración de la ciencia psicológica de vanguardia en el aula, Teaching Current Directions in Psychological Science [Enseñando Tendencias Actuales en Ciencia Psicológica] ofrece recomendaciones y orientaciones prácticas sobre la formación en áreas particulares y temas de investigación de la ciencia psicológica que hayan sido objeto en artículos publicados en la revista de la APS Current Directions in Psychological Science [Tendencias Actuales en Ciencia Psicológica]. Current Directions es una revista bimestral evaluada por pares que reúne las opiniones de reconocidos expertos sobre la psicología científica y sus aplicaciones, permitiendo a los lectores mantenerse al corriente de desarrollos importantes en diversos subcampos, más allá de sus áreas personales de especialización. Los artículos están escritos para ser accesible a no expertos, haciéndolos ideales para su utilización en el aula.

 

La Verdad Sobre La Confianza

De qué manera las relaciones estrechas promueven
la salud y las aflicciones

 

La Verdad Sobre La Confianza

Por C. Nathan DeWall

 

Van Lange, P. A. M. (2015). Confianza generalizada: Cuatro lecciones de la genética y la cultura. Current Directions in Psychological Science, 24, 71–76.

 

Imagine que usted tiene hijos, y que ellos quieren saber lo que usted piensa. En este mundo de fantasía, sus hijos le piden que elija un rasgo que deberán tener sus futuras parejas. ¿Qué rasgo elegiría? La inteligencia o atractivo de su nuevo yerno(a) son aspectos interesantes para alardear durante su juego de cartas semanal. Pero no le caerá muy bien si su hijo se casa con una persona excéntrica. Usted desea seleccionar el equivalente a un rasgo de oro -algo que se articule bien con la salud, la calidad de las relaciones, y la sociedad en que vive.

Nuestros hijos tal vez nunca nos pidan consejos para sus relaciones, pero los psicólogos científicos han identificado el rasgo que queremos que tengan sus compañeros. De acuerdo con el colega de la APS Paul Van Lange (2015), este rasgo es la confianza. Una persona con confianza se siente cómoda colocándose en posiciones vulnerables porque asume que otros podrán ayudarle. También maneja bien la incertidumbre y el conflicto, y puede vivir vidas saludables, extensas y satisfactorias.

¿Qué más sabemos sobre la confianza? Van Lange ofrece cuatro principios básicos:

1. La confianza es más aprendida que heredada. Las culturas difieren en cuánto las personas pueden confiar en otras. En culturas con alta desigualdad de ingresos y corrupción, la confianza tiende a reducirse. La confianza tiene sólo un pequeño componente genético.
2. La confianza es recibida y transmitida socialmente. Nuestras experiencias informan nuestra tendencia a confiar. También aprendemos a confiar y desconfiar basándonos en las experiencias de aquellos cercanos a nosotros y a partir de la información transmitida culturalmente.
3. Las personas de confianza son cisnes blancos comunes, pero muchas personas piensan que aquellas personas que merecen nuestra confianza son raros cisnes negros. Es decir: existen muchas personas en el mundo que merecerían nuestra confianza, pero asumimos de manera incorrecta que hay muy pocas.
4. Sin exagerar, aprender a ser vulnerable y confiar en otros es algo positivo.

Para llevar esta investigación de punta al aula, los profesores pueden tomar una de cuatro actividades cortas diseñadas para ilustrar estos principios.

La primera actividad: ¿"la confianza está en nuestros genes?", requiere que los profesores aborden este difícil concepto que aburre a tantos estudiantes: la heredabilidad. La heredabilidad es el grado de variación entre las personas que puede ser atribuido a sus diversos genes. Los profesores pueden entonces mostrar a los estudiantes los siguientes rasgos psicológicos y hacer que estimen su nivel de herencia (1 = sin herencia, 5 = altamente heredable):

___ Conciencia
___ Afabilidad
___ Neuroticismo (estabilidad emocional)
___ Apertura a experiencias
___ Extraversión
___ Confianza

Coloque los estudiantes en parejas y anímelos para que discutan sus puntajes. ¿Todos los rasgos parecen altamente heredables? ¿Cómo podría la heredabilidad de la confianza diferir de la de otros rasgos de personalidad? Los profesores pueden finalizar compartiendo con los estudiantes los resultados de la investigación psicológica, los cuales sugieren que los rasgos de personalidad básicos tienen un fuerte componente hereditario, pero en cambio la confianza no (Bouchard, 2004; Van Lange, Vinkhuyzen, &Posthuma, 2014).

La segunda actividad: "¿quién nos enseña a confiar?", anima a los estudiantes a pensar acerca de cómo aprenden a confiar en los demás. Pida a los estudiantes que piensen en personas en las que confían y las razones por las que confían en ellas. Luego, pregunte a los estudiantes quién les brindó el conocimiento y experiencias que los llevó a confiar en esa persona. ¿Nació la confianza de sus propias experiencias personales? ¿Las experiencias de sus parejas con los miembros de su familia? ¿Los medios de comunicación social, las tradiciones culturales y normas, u otras fuentes externas? Anime a los estudiantes para que consideren cuál de estas tres fuentes incrementa más su confianza y en qué medida la respuesta depende de la situación y la persona involucrada.

La tercera actividad es corta y amable. En una diapositiva de PowerPoint, muestre a los estudiantes el siguiente escenario: imaginen la situación siguiente: ustedes llegan a clase y un extraño sonriente se les aproxima. Introduce la mano en su maletín, abre su billetera, y les da un billete de cinco dólares. "Quiero darte este dinero", dice. "Cada día trato de ayudar a un extraño. Usted es esa persona". ¿Qué piensa de esta persona? ¿Tomaría su dinero?

Basándose en la investigación de Van Lange, la mayoría de personas serán precavidas ante ese comportamiento. ¿Por qué? ¿Sería diferente si el extraño fuera mujer, un miembro de la familia, o una celebridad? ¿Cuáles son los beneficios de asumir que no podemos confiar extraños aparentemente amables? ¿Cuáles serían los costos?

La actividad final estimula a los estudiantes a pensar en formas en que puedan confiar más. ¿Cuáles son las tres maneras en que podrían aprender a confiar más en los demás? ¿En qué punto se volvería demasiado peligroso ser demasiado confiado? ¿Cuándo vale la pena dejarse convencer por la confianza?

La verdad acerca de la confianza es que es una de las más poderosas fortalezas humanas, si bien es de las menos comprendidas. Tal vez usted conozca un par de gemelos confiados, pero su tendencia compartida hacia la confianza tiene muy poco que ver con sus genes idénticos. Nuestras vidas reverberan con información que nos conduce a confiar o dudar. Ya sea a través de una experiencia de la infancia, un compañero de cuarto, o un trino titilante, la confianza se gana y se pierde por nuestras experiencias propias y compartidas. Al aprender sobre el poder de la confianza, también podemos aprender a aceptar cierta vulnerabilidad y mirar a los demás como genuinas personas de bien en vez de como auténticos demonios.

Paul Van Lange participó en el simposio: "confianza: la raíz de la cooperación humana", en la Convención Anual 2015 de la APS en la ciudad en Nueva York de Mayo 21 a 24.

De qué manera las relaciones estrechas promueven
la salud y las aflicciones

Por David G. Myers

Rook, K. (2015). Social networks in later life: Weighing positive and negative effects on health and well-being. Current Directions in Psychological Science, 24, 45–51.

 

 

Como animales sociales -como personas que necesitamos a las personas- nuestras conexiones alimentan nuestros estados de ánimo altos y bajos, nuestros momentos de mayor felicidad así como los de la más profunda desesperanza. La colega de la APS, Karen Rook, exploradora por mucho tiempo de las influencias sociales sobre la salud física y psicológica de los adultos, subraya estos apoyos y peligros sociales.

Para estimular el pensamiento de los estudiantes acerca de los placeres y preocupaciones relacionales -así como sus efectos en la salud- los profesores podrían pedirles que consideren lo siguiente:

  1. Durante la semana anterior, ¿qué ocasionó el momento de mayor placer o felicidad?
  2. ¿Qué motivó su mayor momento de estrés o insatisfacción?

Sin invadir la privacidad de los estudiantes, uno podría luego pedirles que levanten la mano con la siguiente condición: ¿cuántos de esos momentos felices incluyeron una situación social -alguna experiencia o evento que incluyó otra persona (en vez de ser un evento solitario)? Y lo mismo para el momento de malestar.

Hace algunos años, Peter Warr y Roy Payne (1982) hicieron preguntas similares a adultos británicos. ¿La fuente más frecuente de tensión? "La familia". ¿Y la fuente más frecuente de placer? "La familia". El infierno podría ser "las demás personas", tal como escribió Sartre (1944), pero también lo es el cielo.

Rook cataloga los tipos de experiencias que los estudiantes pueden recordar. Nuestras redes sociales nos ofrecen:

  • Apoyo: ayuda y cuidado en momentos de necesidad o estrés.
  • Compañía: disfrute compartido, así como diversión y descanso de las tensiones diarias.
  • Autorregulación: influencias que nos alejan de comportamientos dañinos para la salud y apoyan los comportamientos saludables.

Pero también nos cargan con:

  • Fracaso en el apoyo: perturbaciones de las redes sociales así como necesidades de asistencia no satisfechas.
  • Rechazo/descuido: frustrando nuestra necesidad de vínculo, y la exclusión de experiencias placenteras.
  • Influencias peligrosas: presiones sociales que debilitan las prácticas que promueven la salud.

Como los profesores de psicología sabemos, las relaciones cercanas predicen tanto la salud como el bienestar. Estudios epidemiológicos han rastreado miles de vidas a través de décadas. Su conclusión: las personas con amplias conexiones sociales gozan de tasas de supervivencia mayores en un 50% que aquellos con menos conexiones (a través de un análisis de 148 estudios cada uno con una duración promedio de siete años y medio; Holt-Lunstad, Smith, & Layton, 2010). Perder las relaciones cercanas por muerte o divorcio predice un mayor riesgo para la salud (Kaprio, Koskenvuo, & Rita, 1987; Sbarra, Law, &Portley, 2011). Los amigos tienen beneficios. Como afirma SusanPinker (2014, página 43), la longevidad es un "deporte en equipo".

El estado de nuestras redes sociales también puede conllevar a efectos negativos en la salud. Las influencias de los pares predicen el hábito de fumar (Rose, Chassin, Presson, & Sherman, 1999). Los conflictos maritales hacen más lenta la recuperación de las heridas físicas (Kiecolt-Glaser et al., 2005). La soledad puede causar depresión (Cacioppo&Patrick,2009). Al igual que otras formas de dolor real, el ostracismo y el rechazo social pueden promover la agresión (Riva, Wirth, & Williams, 2011).

Pero Rook va más allá. Ella conecta los componentes de la red social con la salud y el bienestar. En algunos estudios, por ejemplo, la salud en la tercera edad se predice mejor por las relaciones cercanas que por el cuidado de apoyo. Y anota afirma que las interacciones positivas ocurren con mucha más frecuencia que las interacciones negativas -pero estas últimas se experimentan de formas más agudas y tienen mayores efectos fisiológicos que las primeras. De esta forma, el matrimonio predice la salud y la longevidad, pero lo que más importa es la calidad de esa relación (Robles, 2014). En los matrimonios exitosos, las interacciones positivas (por ejemplo, sonreír, contacto físico, hacer cumplidos, reír) generalmente superan a las interacciones negativas (por ejemplo, el sarcasmo, la desaprobación, los insultos) en una relación de al menos cinco a uno, según reporta John Gottman (1998).

Para demostrar la mayor potencia de las interacciones negativas, Rook sugiere distribuir afirmaciones escritas a los estudiantes pidiéndoles que imaginen la recepción en una boda en la cual uno de los novios se escucha un comentario en voz baja que un invitado le dice al otro. La mitad de los estudiantes escuchan que el comentario fue "el novio es una persona agradable". La otra mitad tiene la información que el comentario fue "el novio no es una persona agradable".

Luego pida a todos los estudiantes que evalúen, basándose en una "escala de sentimiento", como imaginan que el comentario habría hecho sentir al novio, desde -10 (extremadamente afectado) pasando por cero (neutro) hasta +10 (extremadamente feliz). Los puntajes de los estudiantes deberían revelar el efecto de negatividad (puntajes más extremos hacia lo negativo que hacia lo positivo). En un análisis, las experiencias emocionales diarias negativas excedieron la intensidad de las positivas en un factor de tres a uno (Larsen, 2009).

De manera alternativa, el efecto de negatividad podría explorarse pidiendo a los estudiantes que imaginen siendo o no siendo invitados a la fiesta de un amigo.

"En la vida social diaria", anotan postulan los colegas "William James" de la APS Roy Baumeister, Ellen Bratslavsky, CatrinFinkenaue, y la colega APS KathleenVohs (2001), "los eventos negativos tienen consecuencias mayores y más duraderas que los buenos eventos comparables" (pág. 355). Los comentarios negativos sobre nuestra investigación o nuestra enseñanza nos hacen sentir peor que lo bien que nos hacen sentir los positivos. Las palabras crueles sobreviven mucho más de lo que lo hacen las palabras amables, que se olvidan. Una mala salud disminuye la felicidad más de lo que la buena salud la incrementa. El dolor produce más miseria que el placer que produce el confort.

La información negativa conlleva más peso debido a que, siendo menos usual, atrapa más de nuestra atención (Yzerbyt &Leyens, 1991). Y nuestra sensibilidad hacia las interacciones negativas nos dispone a responder a las amenazas. Para sobrevivir, sentirnos mal temporalmente puede ser bueno. Pero, a la larga, las amistades, las compañías agradables, y las conexiones promueven la salud y el bienestar.

Referencias

Baumeister, R. F., Bratslavsky, E., Finkenauer, C., &Vohs, K. D. (2001). Bad is stronger than good. Review of General Psychology, 5, 323–370.
Bouchard, T. J., Jr. (2004). Genetic influence on human psychological traits: A survey. Current Directions in Psychological Science, 13, 148–151.
Cacioppo, J. T., & Patrick, W. (2007). Loneliness: Human nature and the need for social connection. New York, NY: W. W. Norton & Co.
Gottman, J. M., Coan, J., Carrere, S., & Swanson, C. (1998). Predicting marital happiness and stability from newlywed interactions. Journal of Marriage and Family, 60, 5–22.
Holt-Lunstad, J., Smith, T. B., & Layton, J. B. (2010). Social relationships and mortality risk: A meta-analytic review. PLoS Medicine, 7: e1000316
Kaprio, J., Koskenvuo, M., & Rita, H. (1987). Mortality after bereavement: A prospective study of 95,647 widowed persons. American Journal of Public Health, 77, 283–287.
Kiecolt-Glaser, J. K., Loving, T. J., Stowell, J. R., Malarkey, W. B., Lemeshow, S., Dickinson, S. L., & Glaser, R. (2005).Hostile marital interactions, proinflammatory cytokine production, and wound healing. Archives of General Psychiatry, 62, 1377–1384.
Larsen, R. (2009). The contributions of positive and negative affect to emotional well-being. Psychological Topics, 18, 247–266.
Pinker, S. (2014). The village effect: How face-to-face contact can make us healthier, happier, and smarter. New York, NY: Spiegel &Grau.
Riva, P., Wirth, J. H., & Williams, K. D. (2011). The consequences of pain: The social and physical overlap on psychological responses. European Journal of Social Psychology, 41, 681–687.
Robles, T. F. (2014). Marital quality and health: Implications for marriage in the 21st century. Current Directions in Psychological Science, 23, 427–432.
Rose, J. S., Chassin, L., Presson, C. C., & Sherman, S. J. (1999). Peer influences on adolescent cigarette smoking: A prospective sibling analysis. Merrill-Palmer Quarterly, 45, 62–84.
Sartre, J.-P.(1944/1955). No exit and three other plays. New York, NY: Random House.
Sbarra, D. A., Law, R. W., & Portley, R. M. (2011). Divorce and death: A meta-analysis and research agenda for clinical, social, and health psychology. Perspectives on Psychological Science, 6, 454–474.
Van Lange, P. A. M., Vinkhuyzen, A. A. E., &Posthuma, D. (2014). Genetic influences are virtually absent for trust. PLOS ONE, 9: e93880.
Warr, P., & Payne, R. (1982).Experiences of strain and pleasure among British adults. Social Science and Medicine, 16, 1691–1697.
Yzerbyt, V. Y., & Leyens, J.-P. (1991). Requesting information to form an impression: The influence of valence and confirmatory status. Journalof Experimental Social Psychology, 27, 337–356.
Originalmente publicado em Observer Vol.28, No.4 April, 2015

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