Teaching Current Directions

Enseñando Tendencias Actuales en Ciencia Psicológica

Traducción de: Alejandro Franco (Portal de formación iPsicologia.com)
Correo: alejandro.franco@ipsicologia.com

Dirigido a la integración de la ciencia psicológica de vanguardia en el aula, Teaching Current Directions in Psychological Science [Enseñando Tendencias Actuales en Ciencia Psicológica] ofrece recomendaciones y orientaciones prácticas sobre la formación en áreas particulares y temas de investigación de la ciencia psicológica que hayan sido objeto en artículos publicados en la revista de la APS Current Directions in Psychological Science [Tendencias Actuales en Ciencia Psicológica]. Current Directions es una revista bimestral evaluada por pares que reúne las opiniones de reconocidos expertos sobre la psicología científica y sus aplicaciones, permitiendo a los lectores mantenerse al corriente de desarrollos importantes en diversos subcampos, más allá de sus áreas personales de especialización. Los artículos están escritos para ser accesible a no expertos, haciéndolos ideales para su utilización en el aula.

 

Cuando dos emociones son mejores que una: enseñando a los estudiantes la importancia de la diferenciación de emociones

La ciencia psicológica se encuentra con la fe religiosa

Cuando dos emociones son mejores que una: enseñando a los estudiantes la importancia de la diferenciación de emociones

Por C. NathanDeWall

 

Kashdan, T. B., Barrett, L. F., & McKnight, P. E. (2015). Desempacando la diferenciación de emociones: transformando la experiencia desagradable al percibir distinciones en la negatividad Current Directions in Psychological Science, 24, 10-16.

 

Incluso si la vida por lo general es buena, algunas veces se ve afectada por frustraciones, desaires e insultos descarados. No conseguimos la promoción soñada, nuestros colegas sacan ventaja de nuestras historias; los evaluadores de las revistas nos llaman bobos perezosos. Cuando nos vemos confrontados con tales amenazas, ¿deberíamos simplemente sentirnos mal? ¿O sería más saludable tomar una muestra del buffet de emociones negativas que incluye la decepción, la vergüenza y la ira? Tantear más emociones mejora el afrontamiento, de acuerdo con Todd Kashan, Lisa Feldman Barrett (antigua miembro del Comité de la APS), y Patrick McKnight (2015). Ellos consideran que la diferenciación de emociones -dividir la emoción negativa en sus componentes y luego identificar cuál es la que encaja mejor con la situación- es un apoyo para la salud mental. Separando las emociones en, por ejemplo, ira o tristeza, nos ayuda a aprehender lo que está aconteciendo y lo que podríamos hacer sobre ello. Conocer lo que estamos sintiendo nos ayuda a afrontarlo, dejando atrás un evento desagradable y liberándonos para seguir nuestro camino y retomar el control de nuestras vidas.

Mientras las personas más diferencien sus emociones negativas, menos sucumbirán al deseo de beber en exceso y comportarse de manera agresiva (Kashdan, Ferssizidis, Collins, &Muraven, 2010; Pond et al., 2012). También es posible utilizar la diferenciación de emociones como herramienta para entender algunos trastornos mentales. Por ejemplo, las personas con el trastorno de ansiedad social tienen menos posibilidades de diferenciar sus emociones negativas (Kashdan & Farmer, 2014). La ausencia de ladiferenciación de emociones puede crear un círculo vicioso, en el cual las personas con ansiedad social no consiguen aprehender su experiencia emocional específica, luchan para afrontar, pero continúan experimentando situaciones angustiantes similares.

Para llevar al aula este innovador aporte científico, los profesores podrían comenzar con una actividad breve. La diferenciación de emociones y sus beneficios no siempre son intuitivos. En esta actividad, los profesores evaluarán la intuición de los estudiantes acerca de la diferenciación de emociones. Primero, muestre a los estudiantes las diapositivas de Power Point:

Diapositiva # 1

Conozcan a Robert

Robert y sus amigos asisten a una fiesta. En el momento en que Robert atraviesa la puerta observa a alguien que le gusta románticamente. Sus manos comienzan a sudar. Se pega a la pared, deseando obtener el coraje para iniciar una conversación. Está paralizado por el miedo. Después de la fiesta, sus amigos le preguntan cómo le fue. Él les responde "me sentí mal".

Diapositiva # 2

Conozcan a Daniel

Daniel y sus amigos asisten a una fiesta. En el momento en que Daniel atraviesa la puerta observa a alguien que le gusta románticamente. Sus manos comienzan a sudar. Se pega a la pared, deseando obtener el coraje para iniciar una conversación. Está paralizado por el miedo. Después de la fiesta, sus amigos le preguntan cómo le fue. Él les responde "estaba muy ansioso. No me sentí con rabia, vergüenza, o tristeza, sólo mucha ansiedad".

Pida a los estudiantes que discutan las formas en que Robert y Daniel experimentaron la misma situación emocional de manera diferente, ¿alguna de las estrategias puede relacionarse con una mejor salud mental? Y, de ser así, ¿por qué? Los profesores pueden luego discutir la manera en que la experiencia emocional altamente diferenciada de Daniel podría ayudarle a identificar lo que sentía y afrontarlo de manera efectiva.

Kashdan utiliza un abordaje más directo para enseñar los beneficios de la diferenciación de emociones: coloca a los estudiantes en una situación segura en donde deben regular sus emociones. Kashdan les dice que serán parte de una discusión en clase con algunas expectativas -no atacar la opinión de otro estudiante, tratarse entre sí con respeto, y usar buenas habilidades de escucha.

En seguida, invita a los estudiantes a participar en una discusión sobre un tema que él o ellos han seleccionado. "Cualquier ejercicio que involucre una situación emocionalmente provocadora es bueno", dice. "Pida a los estudiantes que discutan sobre un tema candente. Luego solicíteles que escriban las emociones que emergieron en ellos durante la conversación". Pregunte a los estudiantes por el número y la intensidad de las emociones que colocaron en su lista. También pregúnteles qué tan bien afrontaron cada emoción. Los profesores pueden facilitar una discusión respecto al vínculo posible entre el número de emociones que los estudiantes colocaron en la lista y la intensidad de dichas emociones. ¿Existirá una relación positiva entre el número de emociones anotadas y las capacidades de afrontamiento de los estudiantes? La próxima vez que usted trate de optimizar su experiencia emocional evite la eficiencia. Trate de no ahorrar tiempo etiquetando su experiencia simplemente como buena o mala. Etiquetar la emoción solamente no ayuda a las personas a afrontar (Burklund, Creswell, Irwin, & Lieberman, 2014). En cambio, cuando consideramos diversas posibles etiquetas -"frustrado", "disgustado", "lastimado", "triste", o "ansioso"- podemos encontrar aquella que se articula con nuestra experiencia y aplicar la mejor estrategia de afrontamiento. Si aprendemos a reconocer nuestras emociones, podemos superar situaciones que nos enredan y disfrutar así de una vida próspera.

 

 

La ciencia psicológica se encuentra con la fe religiosa

Por David G. Myers

 

Cohen, A. B. (2015). Desempacando la diferenciación de emociones: transformando la experiencia desagradable al percibir distinciones en la negatividadCurrent Directions in Psychological Science, 24, 77–82.

 

"La religión afecta a la psicología en formas diversas e importantes, y es un tema que recibe cada vez más atención por parte de los psicólogos", expone Adam Cohen en su exploración acerca de las preferencias religiosas. Su afirmación nos trae a la mente dos preguntas.

Primero, ¿estarán los psicólogos cada vez más interesados en la religión? Existen nuevas revistas científicas, tales como Psicología de la Religión y la Espiritualidad, y además existe un interés cada vez mayor acerca de las raíces religiosas de la compasión y el terrorismo. Para establecer si el lugar de la religión en la literatura psicológica ocupa un interés cada vez mayor, realicé una búsqueda de palabras relacionadas con religión en la base de datos PsycInfo. El resultado: existe un gran aumento en las publicaciones relacionadas con religión, y también un incremento del 61% en la proporción en que las publicaciones psicológicas incluyen la raíz "relig"desde 1990.

Fig 1 - Religions

Esta figura ilustra el número y porcentaje de los abstracts que mencionan la raíz "relig".

Segundo, podríamos preguntarnos -e invitar a los estudiantes para que especulen sobre ello- acerca de los temas de todas estas publicaciones. Pero antes de introducir la "psicología y la religión" como tema de clase, podríamos primero solicitar a los estudiantes que adivinen: si preguntamos "¿es la religión importante en su vida diaria?", ¿Qué porcentaje de seres humanos alrededor del mundo piensan que responderían que "sí"?

Al cosechar datos de la encuesta mundial Gallup, Ed Diener (Miembro William James de la APS), Louis Tay y yo (2011) ofrecemos una respuesta: 68% -dos de cada tres humanos-, si bien con una considerable variación, desde un 16% en Estonia hasta un 100% en Nigeria (mordiéndose la lengua, los profesores podrían ofrecer una advertencia usual acerca de no generalizar más allá de la población encuestada. Estos datos representan solamente a una especie de un planeta, y podría no representar los puntos de vista de otras formas de vida en el universo. Los estudiantes también podrían disfrutar realizando especulaciones sobre las razones de esa variación cultural tan amplia).

Dada la prevalencia de la religión en la experiencia humana, no es sorprendente que tengamos ahora alrededor de 4000 abstracts por año en la base de datos PsycInfo que mencionan la palabra “religión”. Entonces, ¿qué preguntas relacionadas con la religión podrían interesar a los psicólogos? Luego de barajar sus ideas, los estudiantes podrían compartirlas en pequeños grupos o con toda la clase. Entre las posibilidades están las siguientes:

¿De qué manera las creencias y valores religiosos (o no-religiosos) afectan los intereses, ideas y la práctica de los psicólogos?

¿De qué manera la psicología podría aplicarse dentro de prácticas religiosas (por ejemplo, cuando la consejería psicológica es administrada por un religioso o cuando el clérigo busca ofrecer un rezo persuasivo)?

¿De qué manera la motivación o creencia religiosa está correlacionada con las actitudes, tales como aquellas que tienen que ver con la raza o la orientación sexual?

¿De qué manera la comprensión religiosa y psicológica acerca de la naturaleza humana es coherente o se contradicen? Por ejemplo, ¿conceptos tales como el sesgo por interés personal, la interacción de actitudes y comportamientos, y el pensamiento ilusorio, corresponden con idea religiosas acerca del orgullo, la interacción entre la fe y la acción, y la finitud humana?

¿De qué manera la psicología –psicología evolutiva, neurociencia, y psicología cognitiva y social- ayudan a explicar el impulso religioso? (La religión como variable dependiente).

¿De qué manera las creencias y diferencias religiosas ayudan a explicar diferencias culturales e individuales en la compasión, el manejo del terror, el juicio moral, las relaciones grupales, y la identidad personal? (La religión como variable independiente).

La última pregunta se aproxima al interés de Cohen acerca de la manera en que las diferencias religiosas funcionan como diferencias culturales. Con frecuencia, la "religión" se toma como una variable monolítica. Pero no es así para Cohen, quien explora la diversidad religiosa.

El cristianismo, sugiere Cohen, se enfoca en los pensamientos; el judaísmo, en las acciones (si bien con variaciones al interior de cada tradición). Para el Bautista Jimmy Carter, tener placer en su corazón era un pecado. Los judíos consideran la idea de tener una aventura como "mucho menos importante moralmente hablando".

Tanto en la teología como en la práctica, anota Cohen, el judaísmo considera algunas ofensas como imperdonables, y asume que el perdón en otros casos depende del arrepentimiento de la persona. Los cristianos consideran que son pocas o ninguna las ofensas que están más allá del perdón, el cual puede darse incondicionalmente. El protestantismo, argumenta Cohen, promueve el sentido de un sí mismo independiente -especialmente en Norteamérica, con su herencia de libertad religiosa, hace un énfasis en los individuos que eligen la religión y experimentan una fe personal. Los judíos americanos, en cambio, prefieren la práctica sobre la experiencia de fe individual. Esta diferencia religiosa es manifiesta en las atribuciones de las personas, y allí los protestantes tienden a endosar las atribuciones internas -un efecto que él y sus colegas llaman "error de atribución fundamentalista".

A este agregaría otro rompecabezas que los estudiantes podrían disfrutar. ¿La religión es tóxica para el desarrollo humano… o es un apoyo para la felicidad, la salud, y la buena voluntad humanas? Pasemos esto a términos empíricos: ¿el compromiso religioso está asociado con una mayor frecuencia en el bienestar humano, o con la miseria, la enfermedad, la muerte prematura, el crimen, el divorcio, el embarazo adolescente, y similares?

La respuesta varía si comparamos los lugares más religiosos versus los menos religiosos (tales como países o estados), o individuos. A través de los países, por ejemplo, mientras mayor sea el porcentaje de personas que dicen que la religión es importante en sus vidas diarias, más bajo será el porcentaje de bienestar nacional. Pero a través de individuos en muchos países (especialmente aquellos que son al menos moderadamente religiosos), los individuos más comprometidos religiosamente reportan un bienestar mayor. Entonces, si usted desea hacer que la religión luzca tóxica, compare los países y estados más religiosos versus los menos religiosos. Si en cambio quiere hacer que la religión parezca benéfica, compare los individuos más religiosos versus los menos religiosos.

Para más información acerca de esta "paradoja del compromiso religioso", que consistentemente aparece a través de varias medidas de salud personal y social, visite el siguiente enlace www.tinyurl.com/ReligEngagement. Allí también podrán encontrar ejemplos de una "paradoja de riqueza y política" paralela: en los Estados Unidos, los estados de mayores ingresos y las personas de menores ingresos votan con mayor frecuencia por el Partido Demócrata.

En pequeños grupos o en una discusión en la clase, los estudiantes podrían disfrutar ejercitándose con estos hallazgos paradójicos. El economista de la Universidad de Princeton Angus Deaton y el psicólogo Arthur Stone (2013) enmarcan la pregunta de la siguiente manera: "¿por qué podría existir esta aguda contradicción entre las personas religiosas que son felices y saludables, y lugares religiosos que son todo menos eso?" (Una respuesta, como lo sugieren Diener et al., que parece estar basada en las circunstancias de vida más empobrecidas de las personas en países y estados altamente religiosos).

Finalmente, dada la significatividad de la experiencia religiosa para tantos seres humanos, los profesores podrían -sin implicar la verdad o falsedad de cualquier punto de vista religioso-invitar a la discusión acerca de las funciones de la experiencia religiosa -por ejemplo, como fuentes de significado, aceptación, comunidad de apoyo, y esperanza de cara a la miseria e incluso a la muerte.

Referencias

Burklund, L. J., Creswell, J. D., Irwin, M., & Lieberman, M. D. (2014).The common and distinct neural bases of affect labeling and reappraisal in healthy adults. Frontiers in Psycholgy, 5, Article 221. Retrieved from http://journal.frontiersin.org/Journal/10.3389/fpsyg.2014.00221/full

Deaton, A., & Stone, A. A. (2013). Two happiness puzzles. American Economic Review: Papers & Proceedings, 103, 591–597.

Diener, E., Tay, L., & Myers, D. G. (2011). The religion paradox: If religion makes people happy, why are so many dropping out? Journal of Personality and Social Psychology, 101, 1278–1290.

Kashdan, T. B., & Farmer, A. S. (2014).Differentiating emotions across contexts: Comparing adults with and without social anxiety disorder using random, social interaction, and daily experience sampling. Emotion, 14, 629–638.

Kashdan, T. B., Ferssizidis, P., Collins, R. L., &Muraven, M. (2010). Emotion differentiation as resilience against excessive alcohol use: An ecological momentary assessment in underage social drinkers.Psychological Science, 21, 1341–1347.

Pond, R. S., Kashdan, T. B., DeWall, C. N., Savostyanova, A. A., Lambert, N. M., &Fincham, F. D. (2012). Emotion differentiation buffers aggressive behavior in angered people: A daily diary analysis. Emotion, 12, 326–337.

Originalmente publicado en: Observer Vol.28, No.3 March, 2015


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