Más allá de la clase: desarrollando las habilidades sociales profesionales de los estudiantes.

Traducción de: Alejandro Franco (APS Member, Northern Catholic University)
Correo: alejandro.franco.j@gmail.com

¿Alguna vez se ha encontrado con estudiantes cuyo rendimiento académico es excelente, pero no en cambio sus actitudes? Por ejemplo, usted tal vez conozca un estudiante que tuvo un desempeño excepcional en las tareas, pero que usualmente llegaba tarde, criticaba los temas de la clase, y solicitaba excepciones personales a las políticas del curso. Una de las razones por las cuales un estudiante podría encajar en esta descripción es el tener habilidades sociales pobremente desarrolladas. Como profesores, es clara nuestra obligación de ayudar a los estudiantes a aprender información fidedigna sobre el campo de la psicología y a desarrollar las habilidades cognitivas. Enseñar a los estudiantes el pensamiento crítico, la comunicación escrita, y las habilidades de manejo del tiempo también tiene su valor. Menor atención se presta al desarrollo social de los estudiantes, si bien el desempeño social puede ser igualmente crítico para el éxito futuro, tanto académico como no académico. La mayoría de entornos laborales requieren la interacción personal, donde tanto el desempeño como la personalidad tienen un impacto en la percepción sobre el valor del empleado. Además, la educación es más que la transmisión de hechos -busca ayudar a individuos a maximizar su potencial, tanto personal como profesionalmente. Tal vez la falta de atención al desarrollo de habilidades sociales se deba a que la tarea es más individual, más desafiante y menos reforzada.

¿Qué son las habilidades sociales profesionales?

Las habilidades sociales profesionales son aquellas que facilitan la interacción interpersonal entre individuos o en un entorno grupal. Idealmente, las interacciones profesionales requieren tener conciencia de las posiciones respectivas de las personas involucradas, las relaciones entre las personas, y la tarea a ejecutar. Una razón por la que los estudiantes pueden haber desarrollado de manera pobre sus habilidades sociales profesionales es la ausencia de énfasis en estas en los entornos educativos tradicionales. Una segunda razón puede ser que los estudiantes no han tenido modelos de rol profesional previos, ya sea debido a una historia laboral personal limitada o a la falta de modelamiento en el hogar. Tercero, los profesores podrían sentirse incómodos o tener poca experiencia para proveer este tipo de realimentación a los estudiantes. Además, los estudiantes que no perciben los costos y beneficios del profesionalismo social podrían no estar motivados para desarrollar estas habilidades. Para clarificar cuáles habilidades se valoran más en el lugar de trabajo, solicitamos a profesionales en el gobierno, sector privado, e industrias sin ánimo de lucro que recopilaran la lista de las habilidades que ellos querían encontrar en sus empleados profesionales (la lista va de las que fueron mencionadas con mayor frecuencia a las de menor frecuencia).
  • Monitorear las expresiones emocionales y respuestas propias (por ejemplo, mostrar interés y motivación hacia la tarea que se debe realizar)
  • Mantener la compostura cuando hay un desafío
  • Hablar y escribir de una forma apropiada según la audiencia (por ejemplo, diferentes niveles de formalidad en diferentes contextos)
  • Ser receptivo a la realimentación y a la crítica constructiva (por ejemplo, disposición para aprender y mejorar)
  • Conciencia de la responsabilidad personal como miembro de la audiencia o como escucha
  • Respetar la posición profesional de otros, particularmente aquellos que tienen autoridad (por ejemplo, tratando a las personas formalmente a menos que se le haya dicho que actúe de otra manera)
  • Ser puntual
  • Estar preparado para la tarea que debe hacer
  • Ser cortés con todos, sin importar el rango o posición
  • Apreciar los servicios recibidos y expresar dicha apreciación
  • Realizar presentaciones apropiadas
  • Vestir apropiadamente
Landrum y Harrold (2003) hicieron recientemente una encuesta a los empleados en Estados Unidos. Encontraron que cinco de las diez habilidades más deseadas para los graduados de psicología tienen que ver con las relaciones sociales (por ejemplo, habilidades para escuchar, habilidad para trabajar en equipo, para llevarse bien con los demás, para enfocarse en el cliente, y las habilidades para las relaciones interpersonales).

Beneficios de estas habilidades

Muchos de los beneficios de estas habilidades son obvios para quienes estamos en círculos profesionales, donde las personas que se comportan apropiadamente son más respetadas y generan mayor confianza. Se otorga una mayor responsabilidad a quienes demuestran su confiabilidad. Las personas que expresan su gratitud de manera pertinente son, a su vez, apreciadas. Finalmente, las personas con frecuencia modelan el respeto que reciben. Además, los profesores con frecuencia aprenden de oportunidades (por ejemplo, las prácticas) que pueden extenderse a los estudiantes. ¿A quién seleccionamos para estas oportunidades? Si usted es como nosotros, seleccionará a los estudiantes que son capaces, pero también a quienes pueden crear una impresión positiva. En consecuencia, los estudiantes socialmente hábiles están abiertos a experiencias educativas adicionales. Por otra parte, una carencia de habilidades sociales puede ser un factor contribuyente al conflicto entre el profesor y el estudiante. En un estudio, las percepciones de los estudiantes sobre el comportamiento de los profesores y su propio comportamiento auto-reportado durante un desacuerdo reflejó la necesidad de mejorar sus habilidades interpersonales (Tantleff-Dunn, Dunn, & Gokee, 2002).  Entender y promover las habilidades sociales profesionales del estudiante puede ser una manera para prevenir, minimizar y resolver conflictos.

Desarrollando habilidades sociales en clase

Podemos ayudar a los estudiantes tanto a desarrollar sus habilidades como a apreciar su valor a través de ligeras modificaciones a la clase, resultando en un beneficio continuo para ellos. Construcción del programa de curso Cuando vemos que los estudiantes no logran alcanzar las expectativas, la primera pregunta que debemos hacernos es si las expectativas estaban claramente transmitidas. El programa del curso es el lugar ideal para presentar formalmente las expectativas, enfatizar las habilidades valoradas e iniciar discusiones relevantes. En el programa del curso, los profesores deberían destacar especialmente su manera para promover las habilidades sociales profesionales. Pueden incluir sus razones para hacer énfasis en las habilidades sociales, establecer de qué manera las habilidades sociales serán enfatizadas, y cómo los estudiantes obtendrán realimentación acerca de su progreso. Por ejemplo: "Parte de este curso hará énfasis en las habilidades sociales profesionales. La habilidad para funcionar y comunicarse profesionalmente de una manera apropiada es crítica para el éxito en cualquier campo de la carrera. A lo largo de semestre, los estudiantes recibirán ejemplos de habilidades sociales profesionales, oportunidades para ponerlas en práctica, y realimentación sobre su desempeño." Los profesores también pueden incluir directrices específicas con relación a las expectativas sociales para la clase. Por ejemplo:
  • Por favor llegue a tiempo, es una forma de cortesía y respeto profesional.
  • Demuestre sensibilidad y respeto hacia los demás compañeros, particularmente cuando se compartan experiencias personales u opiniones diferentes.
  • La participación en clase es esencial para una experiencia educativa completa. La defensa oral de las ideas es tan importante como la presentación escrita de las mismas.
De manera similar, usted puede indicar cómo prefiere ser llamado y la justificación que hay detrás de su solicitud. Cuando hablamos con profesionales no académicos, ellos expresan su preocupación por la tendencia de los empleados que llegan de la Universidad haciendo uso de un estilo interactivo informal, que puede ser malinterpretado como irrespeto. En consecuencia, animamos a los estudiantes a asumir un comportamiento formal, a menos que se pida lo contrario explícitamente. Preferimos que se nos llame por nuestro título, por el beneficio que esto ofrece a los estudiantes, y no por un beneficio para nosotros mismos. Facilitación de la interacción del estudiante Muchos artículos han tratado el valor de la interacción del estudiante en la clase (por ejemplo, Fassinger, 2000), ya que esta puede mejorar las habilidades sociales. Cuando toda la clase está interactuando, los profesores deberían simultáneamente modelar y facilitar. Utilizar los nombres ayuda a los estudiantes a aprender a dirigirse a otros directamente y modela las habilidades de interacción. Por ejemplo, un profesor podría decir, "Tommy, parece que estás de acuerdo con la posición que Susana acaba de expresar". Los profesores también deben ser ágiles para utilizar los desacuerdos como formas para practicar habilidades sociales. Por ejemplo, un profesor podría reconstruir un comentario de tal manera que se enfoque en el problema más que en la persona involucrada. Los profesores también pueden crear grupos más pequeños en los cuales los estudiantes puedan interactuar. Ya que el profesor no está siempre presente durante el trabajo en equipo, dar realimentación sobre las habilidades sociales requiere un esfuerzo adicional. Una forma para lograrlo es solicitar realimentación a todos los miembros del equipo acerca de la participación de sus miembros. Hacerlo de manera anónima usualmente provee información más precisa. Si emergen temas consistentes, ya sean positivos o negativos, el profesor tiene la opción de atender estas cuestiones con los estudiantes de manera individual y privada, por supuesto. Utilizando la psicología para enseñar habilidades sociales Los psicólogos estudian el comportamiento, y la mayor parte del comportamiento se da en situaciones sociales, de forma tal que el material de la clase puede vincularse con la interacción social y las habilidades sociales. Los siguientes temas, entre muchos otros, podrían servir como punto de partida para discusiones relacionadas con el desarrollo personal.
  • Manejo de la impresión
  • Refuerzo social
  • Error de atribución fundamental
  • Desarrollo social en la adultez joven y media
  • Heurísticas en la toma de decisiones
  • Lenguaje corporal
  • Persuasión
Además de utilizar los temas de la clase para facilitar el desarrollo de habilidades sociales, algunas veces se encuentran cursos completos que tienen las habilidades sociales como su foco principal. Muchos departamentos ofrecen cursos que enseñan habilidades de consejería o se enfocan en el desarrollo de las "habilidades" (Korn, 1980).  Desarrollar rapport, escuchar cuidadosamente, y clarificar la comunicación, van de la mano con algunas de las habilidades sociales que los empleadores desean observar. Los profesores de estos cursos podrían hacer énfasis en la aplicabilidad amplia de estas habilidades más allá de la situación de consejería.

Desarrollando habilidades sociales a través de actividades guiadas

Además de utilizar las actividades típicas de clase, los profesores y departamentos pueden crear actividades específicas que apunten al mejoramiento de habilidades. Exposiciones formales de los estudiantes Las exposiciones de los estudiantes son con frecuencia utilizadas porque estas ofrecen una forma de practicar la comunicación oral.  Un segundo beneficio es que brindan la oportunidad para desarrollar un comportamiento profesional. Los profesores pueden solicitar vestimenta profesional apropiada y el uso de lenguaje técnico, así como una conferencia que refleje tener conciencia del estatus, experiencia y educación de la audiencia. A los estudiantes también se les puede solicitar que respondan preguntas del auditorio, situación que les ayudará a practicar su capacidad de respuesta calmada y reflexiva. Si se maneja con cuidado, los profesores pueden permitir a los compañeros proveer realimentación, no solamente sobre el contenido de la presentación, sino del estilo del presentador también. Recomendamos que los estudiantes envíen su realimentación al profesor, quien podrá entonces evaluar cualquier comentario que podría no ser de ayuda y escribir los comentarios restantes de tal manera que se garantice el anonimato. Conferencistas de la comunidad Otra manera para desarrollar las habilidades sociales profesionales de los estudiantes es invitando un orador a la clase. Dividimos a los estudiantes en grupos de dos a siete, dependiendo del tamaño total de la clase. Cada grupo invitará a un profesional de la comunidad para que hable sobre un tema relacionado con el curso, creando una excelente oportunidad para pulir sus habilidades sociales dentro y fuera de la arena académica. Cada grupo debe identificar una organización o empresa comunitaria relevante para el curso; discutir luego su elección con el instructor; solicitar un conferencista de esta organización; prepararlo para la presentación; presentarlo a la clase; enviarle una nota de agradecimiento; y recopilar la realimentación de la clase. Sin importar quién invite al conferencista, los profesores pueden utilizarlo como punto de partida para una discusión sobre el comportamiento profesional (Mullins, 2001).  Antes de la presentación, se anima a los estudiantes para mostrar interés y hacer preguntas reflexivas. Si el conferencista genera controversia, los estudiantes podrían desear discutir las formas apropiadas para comportarse y responder. Luego, la clase puede discutir qué impresión dejó. ¿Fue él o ella profesional, preparado(a), pertinente, y qué impacto tuvo en el mensaje de la presentación? ¿La forma en que se presentó a sí mismo/misma le añadió o le quitó a la presentación del contenido? ¿Se exhibieron algunos comportamientos que valdría la pena adoptar para el uso personal de los estudiantes? En la medida en que los estudiantes se hacen más conscientes de la manera en que construyen una impresión sobre los demás, podrán ganar una mayor habilidad acerca de cómo monitorear las impresiones que ellos mismos suscitan. Expresiones facilitadas de agradecimiento Con frecuencia los estudiantes no logran expresar la gratitud, lo cual es desafortunado, puesto que ofrecer agradecimientos ayuda al receptor a sentirse valorado y apreciado. Usualmente, estamos dispuestos a trabajar más duro para un estudiante cuando nuestros esfuerzos son apreciados, una reciprocidad social que es con frecuencia utilizada en el lugar de trabajo. Podemos estimular esta amabilidad social facilitando expresiones formales de agradecimiento. Una forma simple es cuando se escucha a los estudiantes realizar un cumplido a otros estudiantes o profesores. Cuando esto ocurra, ayude a los estudiantes a considerar formas para pasar ese cumplido directamente a la persona que debería recibirlo. Otra idea es dedicar un día a la expresión de agradecimientos. Por ejemplo, una asociación estudiantil podría patrocinar un día de agradecimiento a los profesores y administradores. Los departamentos podrían anotarse un punto invitando a los estudiantes a eventos donde los miembros de la comunidad del campus sean reconocidos y así involucrar a los estudiantes en el reconocimiento formal del desempeño. Talleres de construcción de carrera Los estudiantes pueden valorar más las habilidades sociales cuando estas se vinculan directamente con resultados futuros, tales como la búsqueda de trabajo o el desarrollo profesional. Profesores u organizaciones, tales como la sociedad internacional honorífica en psicología Psi Chi, pueden organizar talleres sobre el comportamiento profesional. Los oradores pueden incluir representantes de la oficina de asuntos laborales del campus, líderes comunitarios y egresados. Los profesores pueden también ser invitados para compartir su perspectiva sobre los comportamientos estudiantiles que los impresionan o los frustran. En nuestra experiencia, los estudiantes responden bien a esta información cuando se les brinda como una conversación entre adultos, más que de una forma didáctica. Una actividad simple tipo taller consiste en distribuir formatos de solicitud laboral, o de ingreso a un posgrado, a los estudiantes de pregrado. La mayoría de estos formatos solicitan a los profesores que califiquen a los estudiantes en factores tales como habilidades de comunicación oral, capacidad para trabajar en equipo, disposición para aprender, motivación, y comportamiento profesional. Además, los formatos de recomendación típicamente solicitan una carta que comente las fortalezas y debilidades del candidato. Los estudiantes con frecuencia se sorprenden cuando se enteran que son evaluados tanto en sus logros académicos como en su comportamiento personal. De manera similar, es posible pedir a los estudiantes que imaginen a sí mismos como si fueran un supervisor que acaba de dar realimentación a un empleado. Pida a los estudiantes que comenten sus impresiones acerca de un empleado que responde pidiendo formas para mejorar su rendimiento y de otro que comienza a discutir la evaluación. Esta situación ofrece una analogía apropiada para una situación de clase donde un estudiante puede visualizar un examen con la meta de mejorar su desempeño o comenzar a discutir cada uno de los puntos. A veces, hemos atendido directamente esta cuestión, asegurando a los estudiantes que exhibir madurez, asumir responsabilidades, y comunicarse cuidadosamente son habilidades mucho más valiosas que cualquier punto de un examen. Por último, pero no menos importante, es posible distribuir manuales que contengan ejemplos de comportamiento social profesional. Por ejemplo, ofrecer a los estudiantes una guía sobre cómo solicitar cartas de recomendación, incluyendo los siguientes ítems:
  • Pregunte a los profesores, "¿Se sentiría cómodo escribiendo una carta de recomendación para mí?" Esta pregunta provee la opción de declinar la invitación para los profesores que no pueden escribir una carta efectiva.
  • Comuníquese personalmente con la persona que escribirá la carta y no por correo electrónico o teléfono.
  • Otorgue al menos un mes de plazo para la redacción de la carta.
  • Organice todos los materiales, recordando completar la porción que corresponde al estudiante en la recomendación.
  • Provea sobres con estampilla.
Guías similares podrían crearse para otras situaciones sociales, tales como aproximarse a un miembro del profesorado en su oficina. Sugerencias podrían incluir:
  • Pregunte al profesor si está actualmente disponible. No lo asuma basándose exclusivamente en la observación. No interrumpa si un profesor está hablando con alguien más.
  • Preséntese y recuerde al profesor su relación con este.
  • Establezca la razón de estar en la oficina.
  • Esté preparado y sea directo sobre el motivo de su visita. Si surgen problemas, esté preparado para ofrecer soluciones.
  • Escuche cuidadosamente. Sostenga el contacto visual. Piense antes de hablar.
Interacción comunitaria profesional Si bien la clase ofrece una perspectiva del campo de la psicología, los estudiantes también pueden beneficiarse involucrándose en la comunidad profesional por fuera de clase. Los profesores deberían animar a los estudiantes para obtener tal experiencia a través del servicio comunitario o las prácticas, asegurándose de anunciar las oportunidades, ayudando a los estudiantes a conseguir fuentes de financiación que les permitan involucrarse, y brindando oportunidades para que los estudiantes presenten su trabajo. Igualmente, los profesores deberían ser conscientes de los eventos especiales para estudiantes en las conferencias profesionales. Muchas conferencias ofrecen premios y espacios que se diseñan especialmente para estudiantes de pregrado. Luego de la conferencia, ayude a los estudiantes a aprender reflexionando sobre sus experiencias. Haga preguntas tales como, "¿de quién aprendieron más y por qué?" O, "¿hay algo que haría de manera diferente la próxima vez?". Colocar las presentaciones de la conferencia en el departamento también puede ser una vía para fomentar la interacción continua entre los estudiantes, así como entre estudiantes y profesores. Creando experiencias profesionales Por diversas razones, podría ser difícil hacer que la mayoría de los estudiantes de psicología asistan a conferencias profesionales o se inscriban para becas, así que estas experiencias deberían crearse en un entorno local siempre que sea posible. Los departamentos o instituciones pueden llevar a cabo mini-conferencias para promover los trabajos de los estudiantes. Para que el evento sea exitoso, los profesores necesitan apoyarlos y estar dispuestos a fomentar discusiones entre los estudiantes sobre sus procesos y productos. Los profesores pueden ofrecer tanto cumplidos como sugerencias. Tal vez aún más útil es desafiar a los estudiantes para que destaquen las fortalezas y debilidades de su propio trabajo, y practicar comunicando esta información de una manera confortable.

Desarrollando habilidades sociales a través del ejemplo personal

Modelar es una herramienta de enseñanza poderosa. Los profesores deben ser conscientes de cada oportunidad que permita mostrar el comportamiento que esperan ver en sus estudiantes siendo puntual, respetuoso y cortés. De forma similar, escuchar cuidadosamente cuando los estudiantes hablan, o manejar un desacuerdo de manera calmada, provee un excelente rol de modelo para habilidades requeridas con frecuencia. Esté a tiempo en las horas de oficina y sea respetuoso con sus estudiantes, incluso cuando estos no sean respetuosos a cambio. La meta no es hacer de las horas de oficina un evento formal e incómodo. De hecho, sabemos que la disponibilidad es importante para el éxito de los estudiantes en la clase (Anaya, 2001).  Creemos que los profesores pueden ser altamente sensibles y al mismo tiempo modelar el respeto y la pertinencia. Otra forma para modelar una habilidad profesional es referirse a los colegas en la forma en que usted espera que los estudiantes se dirijan a ellos. Por ejemplo, no recomendamos a un estudiante "la clase de Bob" sino "la clase del Dr. Smith".  Recordar considerar la perspectiva de los estudiantes es más fácil en algunas situaciones que en otras, y los profesores podrían desear considerar el manejo para dirigirse a otro colega cuando hay estudiantes presentes. Además de referirse a los colegas en una manera apropiada en frente de los estudiantes, es importante evitar acciones o actitudes irrespetuosas cuanto se interactúa con colegas. El debate de las ideas debe ser manejado con un enfoque en los problemas más que en las personas, y los profesores deberían evitar compartir opiniones sobre colegas con los estudiantes. Los estudiantes aprenderán lo que significa ser un profesional al observar a los profesionales alrededor de ellos.

Proporcionando realimentación

Reforzar el comportamiento positivo y dar realimentación constructiva al comportamiento negativo es algo que se descuida con facilidad, pero puede ser de vital importancia. Realimentar constructivamente el comportamiento negativo puede ser incómodo, pero puede tener un gran impacto en el éxito futuro de los estudiantes. Un profesor que provee una realimentación poco placentera en una forma gentil, calmada y amable está modelando un comportamiento profesional en medio de una situación desafiante. Los profesores deberían enfocarse en el problema y no en el estudiante. Los profesores también deberían describir el comportamiento y sus consecuencias. Por ejemplo, es pertinente decir, "me siento frustrado por su tardanza, puesto que ahora no tendré tiempo suficiente para ayudarle". O, "parece que está mucho más preocupado por su calificación que por lo que ha aprendido. ¿Es precisa esta apreciación?". Enfatice que su realimentación está diseñada para ayudar a que el estudiante tenga éxito, más que una crítica sin un propósito claro. Por ejemplo, "le doy esta realimentación puesto que este es un entorno seguro en el cual se puede recibir. La consecuencia de cometer errores ahora es relativamente mínima en comparación con cometerlos en el lugar de trabajo donde puede costarle el puesto. Aquí, los errores son una oportunidad para aprender y mejorar."  Para ser pertinentes, los profesores necesitan examinar sus motivaciones propias. Si se expresan emociones fuertes durante la realimentación, los profesores no solamente serán poco efectivos, sino que estarán modelando lo que no quieren encontrar. Con frecuencia, los estudiantes son aficionados a esperar las soluciones para los problemas cuando se brinda apoyo. Cuando los estudiantes son parte de un problema, permitirles ser parte de la solución puede ser una experiencia de aprendizaje valiosa. Por ejemplo, podríamos decir, "usted eligió no tomar el tercer examen. No le puedo permitir que haga un examen de recuperación sin ser injusto con sus compañeros. ¿Qué piensa que deberíamos hacer con esta situación? ¿Qué sería justo para usted, para mí, y para sus compañeros?" Este escenario permite a los estudiantes mirar las situaciones desde otras perspectivas y practicar sus habilidades de resolución de problemas en un entorno social.

Conclusión

Ayudar a los estudiantes a entender el valor de las habilidades sociales profesionales beneficiará tanto a sus estudiantes como al departamento. Tanto los estudiantes de pregrado como los de posgrado son representantes de sus universidades, y su éxito en el mercado laboral es con frecuencia reflejado en las cifras de inscripciones y en las contribuciones de los egresados, así como en mayores oportunidades laborales para los futuros graduados. Los hechos que enseñamos pueden olvidarse pronto, pero las habilidades sociales desarrolladas benefician a los estudiantes más allá de su rol académico. En un nivel más global, una de las metas de la educación en pregrado en artes liberales es preparar a los estudiantes para una participación activa y efectiva en la sociedad (Barker, 2000).  Ser un ciudadano útil e integral requiere tanto de pericia técnica en la carrera elegida como de las habilidades profesionales necesarias para funcionar en ese reino. Los estudiantes dominan los conocimientos técnicos, actividades y habilidades a través de las actividades tradicionales de clase tales como la lectura, la redacción de trabajos y la presentación de exámenes. Sin embargo, dado el ritmo de cambio sin precedentes dentro de las disciplinas, las técnicas especializadas y el entrenamiento (por ejemplo, las habilidades técnicas) rápidamente pierden su vigencia (Barker, 2000).  La capacidad para afrontar este cambio, la capacidad para el pensamiento crítico, y un comportamiento profesional puede tener un valor mucho más duradero. De hecho, las habilidades sociales profesionales se transfieren y son valiosas en todos los dominios y situaciones. Referencias Anaya, G. (2001). Correlates of performance on the MCAT: An examination of the influence of college environments and experiences on student learning. Advances in Health Sciences Education, 6, 179-191. Barker, C.M. (2000). Liberal Arts Education for a Global Society. Carnegie Corporation of New York; State of American Liberal Arts Education meeting summary. Fassinger, P.A. (2000). How classes influence students' participation in college classrooms. Journal of Classroom Interaction, 35(2), 38-47. Korn, P. R. (1980). An undergraduate helping skills course: Skill development and career education. Teaching of Psychology, 7, 153. Landrum, R. E., & Harrold, R. (2003). What employers want from psychology graduates. Teaching of Psychology, 30, 131-133. Mullins, P.A. (2001). Using outside speakers in the classroom. American Psychological Society Observer, 14(8), 23-24,41. Tantleff-Dunn, S., Dunn, M.E., & Gokee, J.L. (2002). Understanding faculty-student conflict: student perceptions of precipitating events and faculty responses. Teaching of Psychology, 29, 197-202. MERRY J. SLEIGH fue directora del programa de honores en psicología de la Universidad George Mason, donde recibió un premio a la excelencia en la enseñanza en el año 2001.  Recientemente se incorporó a la Universidad Winthrop, donde es profesora asistente visitante.  Sus intereses en la enseñanza incluyen el comportamiento animal, el aprendizaje, el desarrollo humano y la investigación. DARREN R. RITZER sirvió durante ocho años en la armada de Estados Unidos al mismo tiempo que enseñaba medio tiempo en la Universidad George Mason.  Recibió el premio a la excelencia en la enseñanza de esta Universidad en el 2003.  Ahora es profesor asistente en la Universidad Winthrop.  Sus intereses de enseñanza incluyen la introducción a la psicología, métodos de investigación, estadística, psicología organizacional/industrial, e historia y sistemas.

References and Further Reading:

Anaya, G. (2001). Correlates of performance on the MCAT: An examination of the influence of college environments and experiences on student learning. Advances in Health Sciences Education, 6, 179-191.

Barker, C.M. (2000). Liberal Arts Education for a Global Society. Carnegie Corporation of New York; State of American Liberal Arts Education meeting summary.

Fassinger, P.A. (2000). How classes influence students' participation in college classrooms. Journal of Classroom Interaction, 35(2), 38-47.

Korn, P. R. (1980). An undergraduate helping skills course: Skill development and career education. Teaching of Psychology, 7, 153.

Landrum, R. E., & Harrold, R. (2003). What employers want from psychology graduates. Teaching of Psychology, 30, 131-133.

Mullins, P.A. (2001). Using outside speakers in the classroom. American Psychological Society Observer, 14(8), 23-24,41.

Tantleff-Dunn, S., Dunn, M.E., & Gokee, J.L. (2002). Understanding faculty-student conflict: student perceptions of precipitating events and faculty responses. Teaching of Psychology, 29, 197-202.

Observer Vol.17, No.9 September, 2004

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